Bueno el día de ayer fue todo lo que se le puede pedir a un domingo besibolero, juego caracas-la guaira, ir con la familia, juego de día, cerveza fría, parrillita sin grasa, buen pitcheo por parte del importado (un milagro decir esto en estas épocas), el equipo bateó, robaron bases, buenas jugadas defensivas y hasta Mario Lissón dió un grand slam para caerle a palos a la guaira. El día estuvo tan bueno que hasta Carlos Hernández lo hizo bien, bueno en realidad no fué así, pero ganamos y tampoco hay que ser tan crítico. El juego quedó 7 a 3 a favor nuestro y esperando el primer caracas- magallanes el martes y el debut del León de Seibú (Alexander Cabrera) que según dicen es para el mismo día.
Un cosa que me pareció bien rara, fué que extrañé a la fanaticada de la guaira. ¿Qué se hicieron? es el segundo caracas-la guaira que voy y no los he visto, nisiquiera a la samba que siempre llegaba como por el tercer inning, de verdad que uno echa en falta la alegría de los “sardinos”, no sé a que se debe la ausencia de fanáticos de otros equipos, de bravos y caribes es comprensible porque no tienen muchos aficionados, pero en el juego de argua fué igual, y bueno este último contra la guaria deja en evidencia que algo raro está pasando. Como dije no sé a que se debe, pero si tengo que especular, creo que es debido a que hay casi un 90% de abonos vendidos lo que deja muy poco margen a los fanáticos de otros equipos para asistir al estadio universitario. Desde esta humilde tribuna recomendamos por el bien del espectáculo, y tal cual como se hace en otros deportes (léase fútbol) reservar un sector del estadio para los hinchas del equipo visitador para conservar esa sana rivalidad en las tribunas, porque de lo contrario no hay nada mas aburrido que ir a un juego donde todos son fanáticos del mismo equipo. Queremos sardinas para preguntarles por su samba y magallaneros para cantarles como se hunde su barco, para así al final de cada juego preguntarnos donde están los hijos de p… que nos iban a ganar. Saludos y hasta el martes.
PD Aplaudimos el debut de Ober Moreno aunque no le fué muy bien.